Después que planearon violar a una mujer, la privaron de la vida y para ocultar su crimen pretendieron hacer un cajón de madera y rellenarlo de concreto con el cuerpo adentro, pero fueron capturados por agentes de la Policía Judicial y puestos a disposición de la Coordinación Territorial Iztapalapa Nueve, un día después de que tiraron a su víctima en un canal de aguas negras, ubicado en los límites con el estado de México.
Por encontrarse ausente del domicilio familiar desde el pasado 28 de noviembre, la hermana de Lucina Guzmán Mateos, de 21 años de edad, presentó una denuncia en la misma Coordinación Territorial, donde declaró que su consanguínea tenía una cita para cenar con un sujeto de nombre Abraham Cabrera García, de 25 años.
Con la información recabada, agentes judiciales acudieron a la vivienda ubicada en Villa Cid, manzana 36, lote 40, colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, donde fue detenido cuando estaba con su cómplice José Noé González Huerta, de 19 años de edad.
Al ser presentados en la agencia investigadora, intentaron confundir a la representación social sin argumentos, hasta que cayeron en contradicciones y terminaron por confesar su participación en el homicidio.
En sus declaraciones ministeriales, Abraham Cabrera manifestó que el día de los hechos se puso de acuerdo con José Noé González para ultrajar a Lucina, a quien previamente invitó con engaños a un restaurante.
Con el pretexto de que había olvidado su tarjeta de crédito Abraham le propuso a Lucina que lo acompañara a su domicilio, donde ya los esperaba José Noé, el cual fingía que hacía trabajos de electricidad.
Cuando se encontraban en la vivienda comenzaron a discutir por la presencia de José Noé porque le caía mal a Lucina, momento que éste aprovechó para apagar la luz, al tiempo que Abraham le asestó un golpe en la cabeza con un martillo.
No obstante que la mujer cayó sin sentido al piso, los probables responsables subieron el volumen al estéreo, agarraron un cable pasa corriente y entre los dos la ahorcaron; posteriormente la violaron.
Por varios días ocultaron el cuerpo en el clóset de una de las habitaciones, envuelto en una sábana, pero al darse cuenta que empezaba a emanar olor fétido decidieron hacer un bastidor de madera para meter el cadáver y rellenarlo con concreto.
Sin embargo, tras considerar que la lápida de concreto iba a quedar muy pesada y se les iba a dificultar la maniobra para deshacerse del cadáver, la sacaron de la mezcla de cemento y la metieron a la cajuela de un vehículo Nissan, tipo Tsuru, color negro.
La madrugada del 2 de diciembre, se trasladaron al canal de aguas negras, ubicado en los límites del Distrito Federal con el estado de México, donde le amarraron una piedra en la cintura para arrojar a la mujer al agua.
Con esta información, personal de la Coordinación Territorial Iztapalapa Nueve acudió al lugar, donde una persona les informó que la noche de este domingo habían recuperado el cuerpo de una mujer, el cual fue llevado al anfiteatro de Valle de Chalco.
Con los elementos de prueba integrados al expediente, la representación social ejercitará acción penal contra estos dos sujetos, como probables responsables del delito de homicidio calificado.